Actividad física y Salud Mental

Hola a todos y bienvenidos un domingo más a mi blog, yo soy Andrea Doadrio y aquí hablamos de psicología.

Esta semana os traigo un artículo sobre la actividad física y su relación con una buena salud mental para incentivaros a todos los que hayáis elegido “hacer más ejercicio” o “apuntarme al gimnasio” como propósito de este nuevo año.

Desde Descartes hemos ido hablando sobre la mente y el cuerpo como entidades separadas que no se encuentran relacionadas, pero durante estos últimos años se ha ido demostrando su error. La mente necesita un cuerpo sano para que pueda funcionar, igual que el cuerpo necesita una mente saludable (mens sana in corpore sano). Nuestra psique afecta a nuestro cuerpo, igual que nuestro cuerpo afecta a la psique.

Para que te puedas hacer una idea: rompernos una pierna (y por ello, disminuir nuestra actividad física) afecta a nuestro estado de ánimo; y a la inversa, cuando nos sentimos tristes es posible que también nos encontremos más cansados y menos activos.

Cuando esto sucede, se puede producir un círculo vicioso: estar triste hace que seamos menos activos, lo cual lleva a disminuir la probabilidad de realizar actividades placenteras y producir más cansancio y tristeza.

Por tanto, por lo que hemos ido viendo, un estilo de vida activo tiende a asociarse con el bienestar psicológico y emocional. Esto se debe a que, intuimos que hacer deporte reduce los niveles de morbilidad y mortalidad de múltiples enfermedades, entre ellas las cardiovasculares. Pero no solo esto es cierto, sino que además mantiene las funciones cognitivas (lo que favorece una menor incidencia en diversas enfermedades mentales como pueden ser la demencia senil o el Alzheimer) y concede un aparente efecto protector en el desarrollo de trastornos depresivos.

Por otra parte, un dato curioso es que, el consumo de los diferentes medicamentos psicofarmacológicos es menor en personas que realizan algún tipo de actividad física en su tiempo libre. En este punto tengamos en cuenta que la realización de algún tipo de actividad física habitual es propuesta en la mayor parte de los procesos terapéutico por su eficacia.

En esta linea, la actividad física ha demostrado ser tan buena como el uso de los antidepresivos o un tratamiento psicológico en trastornos depresivos LEVES.  Según diversas investigaciones, para que alcances estos beneficios la actividad física que ha de realizarse es de 30 minutos al día como mínimo, de tres a cinco días a la semana (aunque, a veces es muy complicado empezar, por ello te recomiendo comenzar haciendo pequeñas actividades, como por ejemplo subir las escaleras en lugar de coger el ascensor o bajarte una parada antes cuando vas en transporte público).

 

Por último, os dejo un resumen sobre los conocimientos que existen a día de hoy sobre la relación de la actividad física y la depresión basados en las diferentes investigaciones que se encuentra en la publicación de la Doctora Pilar Martín Escudero que os dejo en la bibliografía:

1. El nivel de forma física, se relaciona positivamente con el bienestar físico y psíquico.
2. El ejercicio físico ha sido asociado con la reducción de respuestas emocionales ante el estrés como por ejemplo el estado de ansiedad.
3. La ansiedad y la depresión son síntomas frecuentes del exceso de estrés mental. El ejercicio físico ha sido asociado con la reducción de los niveles leves y moderados de depresión y ansiedad.
4. Se ha observado que la práctica continuada de ejercicio físico se relaciona con la reducción de algunos comportamientos neuróticos y del patrón A de conducta.
5. El ejercicio físico adecuado da como resultado la reducción de varios índices de estrés tales como la tensión neuromuscular, los latidos en periodo de reposo y la segregación de algunas hormonas que regulan la respuesta al estrés.
6. En general los profesionales de la salud mental coinciden en afirmar que el ejercicio físico tiene efectos emocionales beneficiosos, para todas las edades y en ambos sexos.
7. Las personas físicamente sanas que requieran medicación psicotrópica pueden practicar ejercicio físico bajo supervisión médica.
8. El ejercicio físico puede formar parte del tratamiento de la depresión mayor.

 

 

Gracias por tus comentarios.

Andrea Doadrio.jpg

 

Bibliografía:

de la Cruz-Sánchez et al. Actividad física durante el tiempo libre y su relación con algunos indicadores de salud mental en España. Salud Mental 2011; 1 (34): 45-52.

Martín, P. (2007). Ejercicio físico y depresión. Madrid: YOU & US S.A.

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