Lo que cura es el vínculo

Hola a todos y bienvenidos un domingo más a mi blog, yo soy Andrea Doadrio y aquí hablamos de psicología.

Hoy os traigo un artículo sobre el vínculo que se genera en la psicoterapia y cuál es su importancia. Incluyendo mi forma de ver esta relación y a mis pacientes, a quienes considero especiales y únicos.

He estado muchos años escuchando hablar sobre la importancia de establecer un buen vínculo terapéutico. Por tanto, busqué información sobre cómo se puede producir esa relación, leí todo lo que pude con el fin de encontrar una (o más) frase clave con la que poder entablar esta relación, pero no encontré la respuesta que buscaba.

Con mi primera paciente noté cómo se formó este vinculo, y no fue a través de frases tópicas, sino que se originó a través de la confianza. Yo siempre confié (y actualmente sigo confiando) en su capacidad, en su habilidad, fortaleza y resistencia; igual que ella pudo confiar en mis capacidades y habilidades.

Sin embargo, la alianza o ese vínculo de confianza mutua no se consigue sin esfuerzo. Requiere aceptación incondicional, respeto, paciencia, generosidad y tiempo. Y esto no se consigue (ni mucho menos) con una serie de pasos o una serie de frases “estrella”, sino generando un entorno de aprendizaje, de respeto, de confianza y de aceptación incondicional.

Aquí me gustaría recalcar una frase del doctor J.L. Marín que me apasiona: “al final lo que cura es el contacto de un alma humana con otra alma humana”.

Es decir, lo que cura es el vínculo (Yalom, 1984) y solo a través de él podemos tener una experiencia emocional correctiva (Alexander, 1946) donde el psicólogo ofrece una linterna para ver en la oscuridad del mundo interno y del pasado; haciendo que cada paciente pueda afrontarlo en compañía y generar una nueva experiencia de aprendizaje y de interacción.

Por último, me gustaría recordar un episodio del libro El Principito. En este episodio el Principito habla sobre su rosa. Una flor única para él, una flor especial que trata de conocer: “si alguien ama a una flor de la que no existe más que un ejemplar entre millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando miro a las estrellas”. Considero que los pacientes son esa esa flor tan única y tan especial y que, por lo tanto, debemos tratarles como tal, dándoles apoyo, aliento, simpatía y en ocasiones, orientación (Bowlby, 1988).

 

Gracias por tus comentarios

Andrea Doadrio.jpg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: