¿Notas que tus relaciones no terminan de satisfacerte?

Hola a todos y bienvenidos un domingo más a mi blog, yo soy Andrea Doadrio y aquí hablamos de psicología.

Hoy os traigo un artículo sobre la privación emocional y el sentimiento de no sentirnos escuchados, mirados o entendidos. Además de descubrir por qué a pesar de estar rodeados de objetos materiales no terminamos de encontrarnos realizados o “llenos”.

¿Alguna vez has sentido que vas a estar siempre solo, que nunca te escuchan o que nadie te entiende o te entenderá? Si tu sentimiento general es que nadie, ni siquiera tú mismo, puede satisfacer tus necesidades de amor o de afecto es probable que te encuentres atrapado en la privación emocional.

 

Podríamos representar el estado de privación emocional como un niño desatendido, un niño solitario, un niño olvidado que no se sintió querido o querible. Esto hace que la privación emocional se viva como la ausencia de algo que el niño nunca llegó a conocer ¿podemos siquiera imaginar lo triste y duro que fue el sentimiento de soledad y de desprotección que sintió ese niño?

Una vez que nos ponemos en la piel de ese niño nos damos cuenta del vacío que puede sentir y de una característica intrínseca que le acompaña: la insaciabilidad, la sensación de que por mucho que traten de darme otras personas no va a ser suficiente. Por tanto, termino sintiéndome decepcionado con los otros constantemente y exigiendo asiduamente que mis relaciones satisfagan esa sensación de vacío.

 

Tratar de compensar esos sentimientos de vacío y de privación podría llevarte a dos estilos de afrontamiento diferentes: la rendición y el contraataque como forma de poder enfrentarse a la situación.

 

Cuando hablamos de un estilo de afrontamiento basado en la rendición, nos referimos a la tendencia que tiene una persona de no expresar sus necesidades y esperar que la otra persona sea capaz de saber qué es lo que necesitas.

 

La persona que se encuentra en la categoría de contraataque tiene abundantes exigencias con respecto a que sus relaciones satisfagan sus necesidades, cosa que no sucede.  De esta forma, la persona atrapada en este grupo, se enfada, hace daño y rechaza a otros por su insatisfacción.

Dicho esto, es sensato considerar que los niños que han reaccionado a la privación emocional a través del contraataque, han aprendido a combatir sus sentimientos de vacío, de soledad y de falta de cuidado convirtiéndose en una persona exigente con los demás, así podría tener la oportunidad de que otros pudiesen cubrir alguna de sus muchas necesidades, aunque fuesen solo las más superficiales.

En consecuencia, estas demandas superficiales y, por lo general, materiales, terminan siendo un escaso sustituto de las necesidades de amor y compresión, necesidades básicas que, en el fondo, anhelan ser cubiertas. Por tanto, nunca quedas satisfecho pues nunca pides lo que más necesitas: satisfacer, al fin, tus necesidades emocionales básicas.

 

Por último, no deberíamos perder de vista que, es muy probable en ambos casos, si un otro no es capaz de satisfacer tus necesidades emocionales, termines sintiendo que ese otro te hace daño, se aleja de ti o que se enfada contigo.

 

Gracias por tus comentarios

Andrea Doadrio.jpg

 

Bibliografía: Young, J. E. Y Klosko, J. S. (2012). Reinventa tu vida. Paidós.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: