¿Por qué me siento así?

Hola a todos y bienvenidos un domingo más a mi blog, yo soy Andrea Doadrio y aquí hablamos de psicología.

Hoy os traigo un artículo sobre las diferentes emociones, sus características y su principal finalidad.

Las emociones nos mandan mensajes inmediatos, potentes, involuntarios y de carácter físico que nos permite preparamos para responder a nuestro entorno, es decir, las emociones nos movilizan hacia algo.

Por esto es importante destacar que, las personas experimentamos una respuesta emocional ante un estímulo determinado y no ante la idea de una emoción. Es decir, experimentaremos tristeza cuando recordemos una vivencia trágica, pero no sentimos tristeza leyendo una descripción sobre la misma.

 

La evolución ha aportado al ser humano y a otras especies capacidad emocional con el fin de resolver problemas específicos de la supervivencia. La expresión automática e involuntaria de las emociones facilita la interacción social, una propiedad clave en una especie que se caracteriza por las relaciones sociales entre los miembros.

Charles Darwin redactó el primer tratado científico sobre las expresiones emocionales no verbales, en este tratado evidenció que las emociones tienen un componente universal, ya que es posible reconocer las expresiones faciales que se corresponden con los estados emocionales básicos, independientemente de la cultura. Esto es de gran ayuda pues permite que los demás sepan cómo nos sentimos, que nos puedan entender aunque no comprendan lo que decimos verbalmente y a la inversa, somos capaces de interpretar y de reaccionar ante las emociones de los demás, lo que nos hace responder a una situación de la manera más adecuada.

 

Reconocimiento de las emociones:

Todas emociones tienen un principio y un final, cosas que nos alegraron, entristecieron, enfadaron o asustaron en un momento, con el paso del tiempo van perdiendo intensidad.

  • Alegría: nos aporta vitalidad, energía y motivación. Genera disposición hacia otros y ánimo de compartir con otros.
  • Tristeza: es la emoción que surge cuando nos encontramos ante una pérdida (interna o externa). La tristeza tiene la función adaptativa de aislar para restaurar a la persona (“de lamerse las heridas”) y nos motiva a buscar ayuda. Cuando nos encontramos tristes tenemos la necesidad de sentirnos acompañados y así es como cumple su función social.
  • Miedo: aparece ante una posible amenaza (real o imaginaria). El miedo activa nuestro cuerpo, preparándonos para protegernos de ese peligro.
  • Culpa: esta emoción tiene la función de equilibrar las relaciones interpersonales. Cuando hacemos algo malo a una persona nos sentimos culpables y gracias a ese sentimientos tratamos de enmendar nuestros actos, pidiendo perdón para recuperar esa relación. Sin embargo, cuando esta emoción no se gestiona correctamente, puede convertirse en una autoflagelación constante que nos dificulta la calidad de vida.
  • Rabia: es la emoción que surge con el fin de defendernos cuando algo nos hiere (por ejemplo cuando consideramos algo como injusto) o cuando hay algo que nos dificulta conseguir algo que queremos. Es decir, la rabia nos prepara para atacar o defendernos o para alcanzar un objetivo.
  • Asco: el asco provoca el vómito para evitar la ingesta de sustancias peligrosas para nuestra salud. Sin embargo, hay otros casos en los que se ve que esta emoción ha sido ampliada por los valores culturales de cada persona. En este sentido, “el asco podría considerarse una emoción derivada de la propia civilización cuyo cometido es la protección y preservación de los valores culturales del momento” Miller, 1997.

 

Una vez que sabemos la importancia que tienen las emociones en nuestra vida a la hora de relacionarnos, podemos dar un paso más y ver que también tienen una gran relevancia a la hora de tomar decisiones, incluso aunque pensemos que la elección que estamos tomando se basa, exclusivamente, en el uso de la lógica y el razonamiento, somos seres indivisibles de nuestras emociones, lo que significa que tomar decisiones y las consecuencias de las mismas nos termina afectando cognitiva, emocional y conductualmente.

 

Ahora que sabes un poco más sobre las emociones, ¿cómo te sientes ahora?

 

Gracias por tus comentarios

Andrea Doadrio.jpg

Un comentario el “¿Por qué me siento así?

  1. Pingback: ¿Lo que sientes es lo que deberías sentir? | ANDREA DOADRIO

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